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Contenido informativo. Resume el método del Código Técnico de forma orientativa. El cálculo de un local concreto, con sus zonas y simultaneidades, lo hace y lo firma el técnico.

El aforo de un local no es una decisión comercial ni una cifra que se negocie con el ayuntamiento: es el resultado de un cálculo, y el Código Técnico dice exactamente cómo se hace. Entenderlo cambia la conversación, porque el aforo no se pide: se comprueba.

Respuesta rápida

La ocupación se calcula aplicando una densidad de ocupación en metros cuadrados por persona a la superficie útil de cada zona del local. Las densidades las fija una tabla del documento básico de incendios del CTE, y varían mucho según lo que se haga en cada zona: no ocupa igual una barra donde la gente está de pie que un comedor con mesas o un almacén.

La regla tiene dos matices que la gente olvida: se aplica salvo cuando sea previsible una ocupación mayor, y para las zonas que no estén en la tabla se toman los valores más asimilables.

Las densidades que más se usan en un local

Son metros cuadrados de superficie útil por persona: cuanto más bajo el número, más gente cabe. Estos son los valores del CTE para los casos habituales:

  • Zonas de público de pie en bares y cafeterías: 1 m²/persona.
  • Zonas de público sentado en bares, cafeterías y restaurantes: 1,5.
  • Restaurantes de comida rápida: 1,2.
  • Zonas de público en discotecas: 0,5.
  • Zonas de servicio de bares, restaurantes y cafeterías: 10.
  • Áreas de venta de establecimientos comerciales, en sótano, planta baja y entreplanta: 2; en otras plantas: 3.
  • Áreas de venta sin gran afluencia previsible, como exposición y venta de muebles o vehículos: 5.
  • Plantas o zonas de oficinas: 10; sus vestíbulos generales y zonas de uso público: 2.
  • Aseos de planta, en cualquier uso: 3.
  • Archivos y almacenes: 40.
  • Zonas de ocupación ocasional accesibles solo para mantenimiento, como salas de máquinas o cuartos de limpieza: ocupación nula.

La diferencia entre esos números es lo que hace que dos locales de los mismos metros tengan aforos muy distintos. Un bar con la misma superficie que una tienda de muebles puede multiplicar por cinco su ocupación calculada.

El error más caro: calcular sobre los metros del contrato

El cálculo va sobre superficie útil y por zonas, no sobre la superficie construida que figura en el contrato de alquiler ni sobre el total del local como un bloque único.

De ahí sale la consecuencia práctica: la distribución decide el aforo. Convertir en almacén una parte de la sala, o pasar público de pie a público sentado, cambia el número. Y a la inversa: una barra pensada para gente de pie multiplica la ocupación calculada de esa zona por tres respecto a un comedor con mesas de la misma superficie.

El CTE añade que hay que tener en cuenta el carácter simultáneo o alternativo de las distintas zonas. No todas suman siempre a la vez, y eso también lo valora el técnico.

Qué arrastra el aforo detrás

El aforo no es un dato para el cartel de la entrada. Es una variable de la que cuelgan decisiones caras:

  • Las salidas y los recorridos de evacuación. Es para lo que el CTE calcula la ocupación, y es lo que más condiciona la distribución.
  • El régimen de apertura. En el anexo de la ley catalana de facilitación de la actividad económica hay umbrales que se expresan en aforo: los restaurantes, por ejemplo, pasan a exigir proyecto técnico por encima de 500 m² o de un aforo de 500 personas.
  • Los aseos y su dotación, que dependen de disposiciones ajenas al CTE.
  • La accesibilidad, porque las zonas de uso público arrastran sus propias exigencias.
  • La instalación de protección contra incendios, que se dimensiona sobre esa ocupación.

Por eso el aforo se calcula al principio del proyecto y no al final: cambiarlo después reordena todo lo demás.

Si el local cambia de uso

El CTE es explícito para ese caso: cuando un cambio de uso afecta solo a parte de un edificio o establecimiento, el documento de incendios se aplica a dicha parte, así como a los medios de evacuación que la sirvan y que conduzcan hasta el espacio exterior seguro, estén o no situados en ella.

Es decir: la exigencia puede salirse de tu local y alcanzar el portal o la escalera por los que se evacúa. Es una de las razones por las que un cambio de uso se estudia antes de comprar. Si lo que tienes entre manos es pasar el local a vivienda, el camino es otro y está en la guía de si se puede vivir en un local comercial.

Preguntas frecuentes

¿Puedo pedir un aforo mayor del que sale?

No funciona así: el aforo es el resultado del cálculo, no una petición. Lo que sí se puede cambiar es lo que entra en el cálculo — la distribución, el uso de cada zona y la superficie útil destinada a público.

¿El aforo lo pone el ayuntamiento?

El aforo lo calcula y lo justifica el técnico en la documentación de la actividad; la administración lo comprueba. No es una cifra que se conceda al margen del proyecto.

¿Cuenta la terraza?

La terraza en vía pública es otra cosa: ocupa dominio público y tiene su propia autorización municipal. Cómo se computa a efectos de la actividad depende de la normativa aplicable y del proyecto.

¿Y si pongo menos mesas de las que caben?

La ocupación se calcula por densidad sobre la superficie de la zona, no contando sillas. Además, el CTE obliga a considerar una ocupación mayor cuando sea previsible.

Fuentes consultadas

Autoría y revisión

  • Última revisión: 25 de agosto de 2026
  • Nota editorial: contenido informativo. No sustituye un proyecto técnico, una consulta urbanística, un presupuesto profesional ni asesoramiento jurídico.