Convertir un local en vivienda son seis pasos con un orden que no admite atajos: comprobar el planeamiento, encargar el proyecto y el certificado de aptitud, elegir la vía municipal, liquidar tasas, ejecutar la obra y obtener la cédula. En Badalona, el cambio de uso a residencial se tramita por la vía de obra mayor.

Respuesta rápida: el orden correcto
El cambio de uso de local a vivienda es un expediente urbanístico, no una reforma con nombre elegante. Este es el orden en el que se hacen las cosas, y hacerlo en otro orden es lo que dispara el coste:
- Consulta urbanística sobre la finca concreta.
- Encargo del proyecto y del certificado de aptitud para el nuevo uso.
- Elección de la vía municipal y presentación de la solicitud.
- Liquidación de tasas e impuestos.
- Obra con dirección facultativa.
- Cédula de habitabilidad y alta de suministros.
Si aún no sabes si tu local puede llegar hasta aquí, empieza por el árbol de decisión sobre si se puede vivir en un local comercial.
Paso 1. Comprobar el planeamiento antes de gastar
Todo depende de si el uso de vivienda está admitido en esa finca y en esa planta. Es una comprobación municipal, y es la única que puede ahorrarte el resto del proceso entero. Hasta que no está hecha, cualquier presupuesto de obra es una estimación sobre algo que quizá no se pueda hacer.
Paso 2. El proyecto y el certificado de aptitud
Las fichas municipales de los trámites de cambio de uso piden, como mínimo para admitir a trámite, la solicitud normalizada, fotografías de la finca, el proyecto básico y —si actúa un representante— la autorización correspondiente. Y para poder otorgar la licencia exigen, entre otros documentos, el certificado de aptitud para el nuevo uso emitido por técnico competente.
Ese certificado es el documento clave del expediente. No lo firma el propietario ni la empresa que va a ejecutar: lo firma quien tiene competencia técnica y responsabilidad profesional para afirmar que el local puede albergar una vivienda.
Paso 3. Elegir la vía municipal correcta
El Ajuntament de Badalona publica trámites distintos según el caso. Estos son los que afectan a un cambio de uso, con lo que dice su propia ficha:
| Trámite | Cuándo | Formulario | Resolución |
|---|---|---|---|
| Canvi d’ús dels edificis i les instal·lacions amb obres subjectes a llicència | Hay obras sujetas a licencia. Es el caso habitual de local a vivienda | F0031 | Dos meses, según la ficha |
| Canvi d’ús a residencial sense obres | El destino es residencial y no hay obras | F0031 | Dos meses, según la ficha |
| Canvi d’ús sense obres en finques fora d’ordenació | La finca está en los supuestos de fuera de ordenación | F0023, con declaración responsable del técnico (F0025) | Dos meses, según la ficha |
| Canvi d’ús sense obres (excepte a ús residencial) | Cambio a un uso que no es vivienda | Según ficha | Según ficha |
Dos detalles que conviene leer dos veces. El primero: el cambio de uso a residencial se tramita con el formulario F0031, que es el de solicitud de licencia urbanística de obra mayor —la misma vía que ya describimos en la guía de licencias de obras en Badalona—. El segundo: la ficha de la vía con obras indica silencio administrativo estimatorio, lo que no exime de nada; el expediente sigue teniendo que estar completo y correcto.
Paso 4. Qué documentación pide el expediente
La ficha del trámite con obras enumera, además del proyecto básico y el certificado de aptitud, documentación que a menudo no se prevé en el presupuesto inicial:
- Asunción de la dirección facultativa por técnicos competentes.
- Estudio de gestión de residuos de construcción y demolición.
- Cuestionario de Estadística de Edificación y Vivienda de la Generalitat.
- Estudio de seguridad y salud, básico o completo según el presupuesto.
- Proyecto de captación de energía solar, cuando corresponda.
- Manifestación sobre la ocupación del edificio, cuando la obra afecta a la estructura.
- Documentación específica adicional si la finca está afectada por protección patrimonial o por un plan especial.
Paso 5. Tasas e impuestos
La propia ficha municipal remite a las ordenanzas fiscales aplicables: la ordenanza fiscal 14 (tasa por licencias urbanísticas), la 23 (tasa por actividades en el dominio público, cuando procede) y la 5, del impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras. Según esa ficha, el ICIO se calcula al 4 % sobre el mayor de dos valores: el presupuesto de la obra o los módulos de valoración municipales.
Ese matiz —el mayor de los dos— explica por qué un presupuesto ajustado a la baja no siempre reduce el impuesto. Las cuantías concretas y los beneficios fiscales aplicables hay que comprobarlos en las ordenanzas vigentes en el momento de presentar.

Paso 6. La obra
Aquí es donde entra el trabajo de construcción propiamente dicho: envolvente, aberturas, instalaciones, saneamiento, distribución. Lo hemos separado en su propia guía, porque es donde se van la mayoría de las partidas: qué obra hace falta de verdad para hacer una vivienda en un local.
Paso 7. La cédula de habitabilidad
Terminada la obra, la vivienda tiene que acreditar que lo es. La cédula que corresponde a una vivienda nacida de un cambio de uso es la de primera ocupación de rehabilitación, que la Generalitat define para viviendas resultantes de una intervención o gran rehabilitación e incluye expresamente el cambio de uso para crear una vivienda (fuente oficial).
No es un trámite decorativo: la Llei 18/2007 del dret a l’habitatge obliga a las empresas suministradoras a exigir la cédula vigente. Sin ella, la vivienda no contrata suministros como vivienda.

Paso 8. Después del papel
Cuando el uso ya ha cambiado, quedan las consecuencias administrativas del cambio: la actualización catastral y, si procede, la registral. Su alcance depende del caso concreto y lo indica el técnico o el notario que intervenga; no es algo que este portal pueda resolver ni valorar.
Los cuatro errores que más retrasan un expediente
- Presentar antes de tener la consulta urbanística. Se paga tasa por que te digan que no.
- Confundir «sin obras» con «obra pequeña». Si hay obra sujeta a licencia, la vía es la de obras, y presentarla por la otra devuelve el expediente.
- Olvidar la documentación complementaria. Residuos, estadística y seguridad y salud no son opcionales cuando la ficha los pide.
- Empezar la obra antes de tener la licencia. Es la decisión que convierte un problema de calendario en un problema de disciplina urbanística.
Este portal no ejecuta obras, no redacta proyectos y no emite presupuestos: te pone en contacto con profesionales de la reforma de tu zona, que son quienes valoran el caso, firman y facturan.
Preguntas frecuentes
¿Puedo tramitar el cambio de uso yo mismo?
La solicitud la presenta el promotor o su representante, pero el expediente se sostiene sobre documentos técnicos —proyecto, certificado de aptitud, dirección facultativa— que solo puede firmar un técnico competente.
¿Qué pasa si el Ajuntament pide subsanar?
La propia ficha advierte de que el plazo de resolución se interrumpe mientras se subsanan deficiencias o se esperan informes de otras administraciones. Presentar completo es la forma más eficaz de no perder tiempo.
¿Hace falta licencia si solo cambio el uso y no toco nada?
Sí: existe una vía específica para el cambio de uso a residencial sin obras, con su solicitud y su certificado de aptitud. «Sin obras» no significa «sin trámite».
¿El certificado energético del local me sirve para la vivienda?
No conviene darlo por hecho: el certificado describe un edificio o una parte de él con un uso y unas características determinadas. Lo tratamos en la guía del certificado energético de un local comercial.
Fuentes consultadas
- Seu electrònica de Badalona · Canvi d’ús amb obres subjectes a llicència
- Seu electrònica de Badalona · Canvi d’ús a residencial sense obres
- Seu electrònica de Badalona · Canvi d’ús sense obres en finques fora d’ordenació
- Ajuntament de Badalona · Llicències d’obres
- Generalitat de Catalunya · Cèdules d’habitabilitat
Autoría y revisión
- Última revisión: 24 de agosto de 2026
- Nota editorial: contenido informativo. No sustituye un proyecto técnico, una consulta urbanística, un presupuesto profesional ni asesoramiento jurídico.